sábado, 17 de mayo de 2025

Crítica Entorno a la comunicación en ámbitos educativos

Autor:

Bach. Irene María Carmona Lopez - Profesora de Educación Comercial

ML. María Daniela Chinchilla - Académica e investigadora, Universidad Nacional

Limber Campos Blanco - Educador Físico

Universidad Estatal a Distancia 2025




Reflexión crítica sobre la comunicación en ámbitos educativos


La comunicación en los ámbitos educativos no debe reducirse a la simple transmisión de información, ni a la aplicación de técnicas para modificar conductas. Estas perspectivas —propias de los modelos exógenos centrados en los contenidos o en los efectos (Kaplún, 2002)— niegan a los y las estudiante su papel como sujetos activos del proceso educativo. Frente a ellas, el modelo endógeno, centrado en el proceso (Kaplún, 2002), nos invita a repensar profundamente qué significa comunicar y educar.



Los modelos educativos tradicionales, cuyo principal énfasis se centra en los contenidos, entiende la educación como un depósito de conocimientos que el docente transmite al alumno, de forma unidireccional (Kaplún, 2002). Así el estudiantado se concibe como un contenedor vacío. ¿Cuál es el propósito de un contenedor? pues un contenedor debe ser llenado. De este modo, se espera que el/la docente llene la mente vacía del alumnado con los contenidos requeridos en las diferentes etapas del proceso educativo. Esta lógica, heredada de una visión bancaria de la educación, perspectiva introducida por Freire, genera procesos rígidos y autoritarios, donde no hay espacio para el diálogo, la pregunta o la exploración autónoma. Incluso con el uso de medios audiovisuales, la comunicación sigue siendo cerrada, enlatada, sin interacción ni posibilidad de construcción conjunta del conocimiento (Kaplún, 2002), pues el recurso visual sirve para lo mismo, proveer contenidos que el contenedor vacío necesita para cumplir su propósito: estar lleno de algo. 



En este sentido, surge la necesidad de crear, buscar, en todo caso, adaptar estrategias de mediación que lleven a los y las estudiantes más allá de ser meros contenedores contenidos y nace otro tipo de modelo exógeno: la educación que pone énfasis en los efectos (Kaplún, 2002), basada en el modelo conductista. El modelo conductista, aunque incorpora nuevas metodologías y tecnologías, continúa viendo al (la) estudiante como un objeto que debe ser moldeado, ya que su interés no está tanto en el aprendizaje significativo, sino en el cambio de comportamiento (Kaplún, 2002). Bajo esta lógica, el educador se convierte en un programador que diseña respuestas esperadas, y la comunicación se reduce a una herramienta para persuadir, convencer o manipular. Esto no solo niega la autonomía del educando, sino que invisibiliza su realidad, su historia y sus capacidades críticas. 

Frente a estos modelos, el enfoque centrado en el proceso plantea una transformación radical: ver al estudiante como sujeto del aprendizaje, lo que significa reconocerlo como alguien que no solo puede, sino que debe participar activamente en su proceso educativo, construyendo conocimientos a partir de su experiencia, su entorno y su práctica social (Kaplún, 2002). Por consiguiente, el aprendizaje deja de ser una acumulación de datos y pasa a ser un proceso dialógico, crítico y transformador. En este marco, el (la) estudiante no es un receptor pasivo, sino un pensador activo, capaz de formular preguntas, establecer relaciones, generar hipótesis y buscar respuestas por cuenta propia. El rol del educador, por su parte, cambia profundamente: ya no se trata de enseñar "lo correcto", sino de crear las condiciones para que el estudiantado aprenda a pensar, a cuestionar, a investigar, a construir y a dar y hacer sentido desde su realidad.

En definitiva, la verdadera comunicación educativa es un acto de encuentro entre seres humanos, un intercambio auténtico de saberes, experiencias y visiones del mundo. Es en ese espacio compartido donde se puede desarrollar la conciencia crítica, la apropiación del conocimiento y la transformación en agentes de cambio personal y social.






 COMUNICACIÓN EN ÁMBITOS EDUCATIVOS


En la actualidad, hablar de comunicación en ámbitos educativos implica reconocer que ya no basta con transmitir contenidos: se requiere crear conexiones significativas, empáticas y creativas. La comunicación educativa se convierte en un espacio de construcción colectiva de sentido, donde el lenguaje es una herramienta para el aprendizaje, pero también para la inclusión, la identidad y la transformación.



 

La sociedad digital ha reformulado profundamente la manera en que aprendemos y nos comunicamos. En este contexto, José Luis Rodríguez Illera (2020) destaca que “los procesos educativos son hoy, cada vez más, sistemas de interacción, de relación entre participantes que generan nuevas formas de construcción del conocimiento, más sociales y dependientes del grupo” (p. 51). Esta afirmación resalta una idea fundamental: aprender y comunicarse son hoy procesos inseparables, mediados por la tecnología, pero también por la cultura del diálogo y la colaboración.


Uno de los principales retos de la comunicación educativa contemporánea es superar los modelos tradicionales centrados en la transmisión del conocimiento por parte del profesor al estudiante que escucha y abrir paso a entornos donde todas las voces tengan valor. El uso de herramientas digitales como las redes sociales, los blogs o los videojuegos educativos no debe ser solo una moda, sino una vía para fomentar la creatividad, la motivación y la participación crítica de las personas estudiantes.




Desde esta perspectiva, la incorporación de recursos como los videojuegos en contextos educativos no solo transforma la dinámica comunicativa, sino que potencia nuevas formas de aprendizaje. Este enfoque dialógico, interactivo y autónomo desafía las prácticas pedagógicas rígidas, abriendo posibilidades para construir saberes de manera significativa.

Además, hablar de comunicación educativa desde una mirada crítica exige también considerar el lenguaje inclusivo como parte de una ética pedagógica que reconoce la diversidad y promueve la equidad. No se trata solo de cómo decimos las cosas, sino de a quiénes nombramos, visibilizamos y validamos en nuestros discursos.


En conclusión, la comunicación en los ámbitos educativos debe ser repensada como una práctica transformadora que integre la creatividad, la tecnología y la inclusión. Debe ser una herramienta para conectar, para crear comunidad, para aprender de forma colaborativa y crítica. Además, debe invitarnos a construir un aula sin muros, donde el diálogo sea tan importante como el contenido, y donde todas las personas tengan un lugar para expresarse y aprender.







Referencia (formato APA):

Kaplún, M. (2002). Una pedagogía de la comunicación (el comunicador popular). Editorial

Caminos. 

Rodríguez Illera, J. L. (Comp.). (2020). Aprendizaje y educación en la sociedad digital. Barcelona: Editorial UOC.

Youtube [En línea] / aut. UC Facultad de Comunicaciones // Estrategias de Comunicación Educativa. - 01 de Marzo de 2018. - https://www.youtube.com/watch?v=ZtrE_tabfXI.

Youtube [En línea] / aut. Scarpetta Diana // Modelos de Educación y Modelos de Comunicación - Mario Kaplún. - 14 de abril de 2015. - https://www.youtube.com/watch?v=xME7QgAmAXc.


viernes, 16 de mayo de 2025

Ética y Espiritualidad Docente en la Educación Especial

Autor:

Bach. Irene María Carmona Lopez - Profesora de Educación Comercial

ML. María Daniela Chinchilla - Académica e investigadora, Universidad Nacional

Limber Campos Blanco - Educador Físico

Universidad Estatal a Distancia 2025


 LA RELACIÓN QUE EXISTE EN LA EDUCACIÓN ESPECIAL CON LA ÉTiCA Y ESPIRITUALIDAD EN LA LABOR DEL DOCENTE

La labor docente es una de las que más marca la vida de las personas y más cuando entramos en el ámbito de educación especial, ya que es de las primeras relaciones que tiene el ser humano con la sociedad y con alguien diferente al circulo familiar, es por ello que la relación entre la ética y la espiritualidad educativa en la educación especial es profunda y fundamental, ya que ambas dimensiones permiten ver al ser humano de una forma mas integra, generar un respeto en la sociedad, crear una empatía en ellos y ser más seres humanos.


Algunos puntos claves que podemos citar de la relación que existe entre la educación especial y la ética - espiritualidad educativa son los siguientes:

  •  Un proceso educativo más humano, en donde se centre más en las personas y no en la condición que tenga el estudiante.
  • Crear en el docente un pensamiento más humano, en donde se de una práctica más respetuosa, sensible y amorosa.
  • Crear comunidades educativas solidarias, donde los estudiantes y demás  se sientan aceptados, comprendidos y valorados tanto en la institución como en todos los ámbitos de su vida
  • Un educador ético y espiritualmente consciente no solo adapta estrategias pedagógicas, sino que acompaña con paciencia, escucha activa y sensibilidad. Este tipo de educador genera entornos educativos seguros, inclusivos y emocionalmente saludables..




El solo hecho de educar y enseñar a estudiantes con diferentes condiciones no solo implica conocimiento técnico y metodológico, sino también un profundo compromiso ético y espiritual. La ética, entendida como conjunto de principios, valores y normas que guían el comportamiento de los profesionales en su ámbito profesional, exige del educador respeto, responsabilidad, equidad y justicia. Estos valores se hacen fundamentales cuando se trabaja con personas que históricamente han sido marginadas o mal comprendidas.

Por su parte la espiritualidad educativa, por su parte, no se limita a lo religioso. Se trata de poder crear en el aula valores como la empatía, el amor, la solidaridad, el respeto profundo por la dignidad humana y el sentido de vida. Es un enfoque que permite ver al estudiante más allá de sus limitaciones, reconociendo su potencial, sus habilidades y su valor como ser humano único e irrepetible, y que la condición que presentan no los limita a nada.


Valores éticos en la Educación Especial

      • Respeto entre los estudiantes.
      • Inclusión en las diferentes actividades y sea equitativo.
      • Responsabilidad.
      • Empatía al ponerse en el lugar de las personas con alguna condición.
      • Se crea un ambiente de trabajo de amor y positivo.
      • Desarrollo de habilidades y creación de nuevas formas de enseñar.


Valores espirituales en la Educación Especial

      • Crear un ambiente de resiliencia
      • Escuchar y aprender de los sentimientos de cada uno de los estudiantes
      • Mejorar la psicología en el ámbito emocional
      • Crear una mayor relación social y conocer el mundo exterior
      • Fortalecimiento de habilidades de comunicación



En conclusión, la ética y la espiritualidad son de gran importancia para lograr una educación especial mucho mas  inclusiva y transformadora. Formar la base para una práctica docente con diferentes capacitaciones para poder logra ser más coherente, más humanos y consciente, capaz de impactar positivamente en la vida de cada estudiante y en la construcción de una sociedad más justa.



Crítica Entorno a la comunicación en ámbitos educativos

Autor: Bach. Irene María Carmona Lopez - Profesora de Educación Comercial ML. María Daniela Chinchilla - Académica e investigadora, Universi...